Definitivamente este año 2010 ha sido más que especial para mí, y no necesariamente por los aciertos y errores. Este año que se va ha sido muy importante para mí porque, a diferencia de otros años, he sido más consciente de mis decisiones, algunas buenas y otras no tanto. Pero el haber tenido esta consciencia de mis actos me ha resultado beneficioso a escasos minutos de finalizar el 2010, pues me permite establecer con más claridad mis metas para el año venidero.
La primera década del siglo XXI me ha dejado experiencias invaluables y sumamente especiales, como Un Techo Para Mi País (UTPMP), una organización sin fines de lucro que conocí gracias a mi amiga Karivit y que, ciertamente, me ha marcado en lo profundo. Tuve la oportunidad de participar en dos de sus grandes construcciones este año (Semana Santa y Navidad, ambas inolvidables) y no se trata solo de construir casas para aquellos menos afortunados. Para mí, ser parte de esta noble causa fue motivo para acercarme más a una realidad que muchos tratan de negar aunque esté frente a sus ojos, pero también fue la ocasión perfecta para conocer a un grupo de personas aguerridas que decidieron cambiar la realidad de su país, una familia a la vez. Resumir en tan pocas líneas una vivencia tan rica sería pecar de injusto, así que en estas cortas líneas solo me queda expresar mi profundo agradecimiento y mi compromiso de seguir apoyando a la causa.
Este 2010 también me dio la oportunidad de disfrutar de espectáculos con los que solo había podido soñar, como las presentaciones del Cirque du Soleil y Dianna Krall en nuestro país. El primero fue un espectáculo circense glorioso que hizo estallar mi cerebro en muchas y repetidas ocasiones durante la función. La segunda, un sueño que veía tan lejano e improbable, pero que finalmente pude disfrutar, cual adolescente eufórico, de principio a fin. Estoy agradecido de haber tenido la fortuna de presenciar el talento artístico del circo más famoso del mundo y la deliciosa voz de una de las más virtuosas jazzistas de nuestra época.
El año que se va también me ha dado una perspectiva distinta sobre mi futuro laboral (un poco tarde, pero más vale tarde que nunca, ¿verdad?), que cambia de rumbo a lo que naturalmente debió ser desde un principio. Y es que las señales que la vida te da a veces son tan claras que el último en darse cuenta es uno mismo. Sistemas siempre será una rama a la que veré con especial cariño, pero entre programar y escribir, lo último parece ser más lo mío. Tal vez por terquedad no lo quería aceptar, pero como dije antes, la vida se encargó de aclarármelo rotundamente. Zapatero, a tus zapatos. Modestia aparte, al menos sé que me desempeño bastante bien en ambos rubros.
¿Y en el amor? Los vientos soplaron – y soplan aún – con tranquilidad. Aunque a muchos les cueste creerlo, disfruto la soledad por elección y no por resignación. Además, la libertad que la acompaña es muy beneficiosa en muchos aspectos que no me molestaré en detallar. Tal vez el próximo año traiga novedades, uno nunca sabe cuándo el travieso Cupido hará lo suyo.
Ya falta una hora para que el 2010 nos diga adiós y el 2011 nos sorprenda, mientras yo ando sentado en mi casa acompañado de la música de Keith Jarrett, virtuoso pianista que hace del Jazz su lienzo. Y mientras oigo sus salvajes combinaciones en el piano, pasan por mi mente los aciertos y errores de los últimos 12 meses. Este año arriesgué, pero no arriesgué lo suficiente. Este año recibí algo distinto a lo que había pedido y luego noté que era lo que quería, solo que presentado de otra manera. Este año me di cuenta de que pude haber cumplido uno de mis objetivos si tan solo hubiera tenido el valor de dar el siguiente paso. Este año fue un buen año para mí, aunque me deja el sinsabor de saber que pudo ser mucho mejor y que no lo fue únicamente por mi causa.
Hola, 2011, no serás como el 2010. Y prometo que te gustaré más de lo que le gusté al 2010.
¡FELIZ AÑO NUEVO 2011 A TODOS!
Y para que quede constancia, a continuación mi lista de propósitos para el 2011. Nadie mejor que ustedes para hacerme recordar las promesas del Nuevo Año:
- Independencia: Este 2011 será el año en el que por fin seré libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y la justicia de mi causa, que FSM defiende. Habrá que hacer algunos sacrificios, pero gustoso los haré por mi libertad.
- Responder a la pregunta “If you’re so smart, why aren’t you rich?”: Una frase que vino a atormentarme la existencia casi a finales de este año. Antes de que el año acabe, no solo habré respondido a la pregunta, sino que habré hallado una forma de refutarla.
- Un Six Pack: Y no hablo de la cerveza. Quiero tener un cuerpo con el cuál poder presumir a mis nietos y decir “mira el cuerpo que tenía a esa edad” antes de los 30. En todo caso, el propósito sería “estar en un gimnasio el tiempo suficiente como para que se noten los resultados sin desistir a medio camino”. Una cuestión de disciplina que nunca supe manejar muy bien.
- Viajar fuera de Lima: Empecemos de a pocos. Primero el Perú, luego el mundo. La selva se muestra como un destino más que atractivo para mis intereses, aunque la lista de destinos es larga. Este año viajaré a donde sea, como sea y con quien sea (solo o acompañado).
- Ir a una Fiesta Patronal: Aquellas celebraciones de las que he oído tantas historias… este año quiero formar parte. Supongo que este propósito está ligado al anterior.
- Bloggear con frecuencia: Si, la misma promesa, pero esta vez con determinación.
- Aprender un idioma que no sea el inglés: ¿Quechua? ¿Chino? Las dos opciones se me antojan.
- Conseguir un ingreso fijo extra: va ligado al segundo propósito. Este año conseguiré mi objetivo.
- Tener más agallas: Siendo honestos, este año he tenido cojones, pero no los suficientes. Debo trabajar en mis agallas, y eso es lo que haré.
PD: Alguien hágame acordar de cambiar el layout del blog para este 2011 URGENTE


















