April
29

Fuente: Aquí

¿Te quejas de que nunca te alcanza el tiempo para alistarte para el trabajo? ¿La hora y media que te tomas acicalándote te parece poco? ¿Sigues recibiendo llamadas de atención de tus jefes por llegar 15 minutos después de la hora de entrada?  Lamento decirte, querido navegante, que el equivocado eres tu.  No hay excusa para llegar tarde.  Y no lo digo porque sea el hombre más puntual del mundo, sino porque, después de ver lo que hace este japonés en CINCO MINUTOS, hasta yo siento que desperdicio demasiado tiempo =S.

Cinco minutos, es todo lo que necesitas
(si no puedes ver el video haz click aquí)

Tenían que ser japoneses, eficiencia al máximo hasta para lavarse los dientes =P.  Por lo pronto, navegantes, yo ya estoy practicando ponerme los pantalones… y el nudo de corbata express XD.

PD: Un post cortito porque ando algo ajustado de tiempo… pero no podía dejar de poner esto XD.

PD2: Creo que hay problemas con las suscripciones al correo del blog, ¿alguien me podría confirmar eso? ¿Les llegan los nuevos posts al correo?

April
19

Que nadie me diga que está contento con el servicio que brinda Telefónica del Perú.  No hay forma de que alguien lo esté, a menos que trabaje para la empresa o tenga algun conocido trabajando ahí.  Yo asumo que la desorganización de la empresa es propia de las grandes del servicio (luz y agua son casi igual de desorganizadas), pero no es justificación para que brinden un servicio que casi podría llegar a pésimo.  La razón de tanta decepción es la larga espera de más de dos semanas que se tardó la Telefónica en instalar Internet en mi casa.

Los culpablesTodo empezó cuando mi vecina de arriba me quitó el Internet.  El trato con ella era que, a cambio del Internet, yo le daba Cablemágico.  Un día me devolvió el router que yo había comprado para que pueda compartir la señal conmigo.  Según ella, llamó a un técnico de Telefónica porque no podía conectarse a Internet y éste le dijo que “el router estaba malogrado, que tenía que comprar uno nuevo y él podía conseguirle uno por un precio bastante cómodo“.  En realidad su problema con Internet se debía a que su computadora tenía que arrancar más de tres mil veces un virus antes de poder siquiera empezar a cargar los programas del sistema (así no podía entrar pero ni al Windows =S), pero gracias a este “técnico” de Telefónica, mi vecina se asustó y prefirió usar un dispositivo distinto que solamente tenía conexión para una computadora, la suya.

Practicamente la mañana del día siguiente fui a una de las oficinas de Telefónica para efectuar mi pedido.  Después de esperar más de media hora por fin pude acercarme a atención al cliente, donde, hay que admitirlo, me atendieron muy bien y el trámite no demoró mucho.  Luego de sellar el trato, me indicaron que después de 10 días hábiles (¿¿10 DÍAS?? ¿¿VOY A ESTAR 10 DÍAS SIN INTERNET?? OMFG!!) se acercarían a instalar la conexión.

A los 5 días (en los que ya estaba sufriendo los estragos de la “desintoxicación” @_@), recibo una llamada de Telefónica del Perú en respuesta a la solicitud que había hecho vía web (que, por cierto, decía que me llamarían dentro de las 48 horas de enviada la solicitud ¬¬).  Yo les mencioné que ya había ido al centro de atención y que ya no era necesario.  La señorita insistió en que había una oferta y que si la tomaba iba a recibir beneficios adicionales, así que acepté.  Me dijo que a partir de la llamada, en 10 días hábiles (¿¿10 DÍAS MÁS?? WTF??) me instalarían la conexión.

Así, pasaron los 10 días, luego unos días más, y nada.  Llamé al 104 para verificar el estado de mi pedido y, para mi sorpresa, resulta que dos días antes se habían acercado a mi casa y yo les había dicho que postergaran la instalación hasta nuevo aviso.  Está de más decir que tantos días sin Internet me habían puesto bastante suceptible e irritable.  Guardando la compostura lo mejor que pude, le indiqué al operador que conmigo no habían hablado y que necesitaba que me instalen el Internet lo antes posible.  Me dijo que dentro de los tres días siguientes vendrían a instalarlo.

A los dos días recibo una llamada de Telefónica preguntándome por qué había postergado la instalación y que podían venir a instalar el servicio dentro de 7 días.  Después de un gran “WHAT THE FUCK??” en mi mente y haciendo de tripas, corazón, les dije que me habían asegurado que dentro de estos tres días iban a venir y que no estaba dispuesto a esperar ni un día más.  Ellos me dijeron que no había técnicos disponibles y que lo más que podían acortar la espera era a 5 días.  Casi a punto de tirar el teléfono, les dije que no había forma, que si ya me habían dicho una cosa no iba a aceptar otra, y que si no tenían técnicos entonces no me hubieran dado un plazo que no iban a cumplir.  Finalmente, acortaron la espera a 4 días que acepté a regañadientes.

Al día siguiente se apareció el técnico de Telefónica para hacer la instalación.  Desde mediodía estuvo tratando de instalar el servicio, pero debido a una increíble descoordinación con el área encargada de la gestión (“no mandan la línea del Internet y no contestan ninguno de los tres teléfonos… estoy llamando desde las 12 y ya son las 6 y nada!”) tuvieron que dejar la instalación a medias hasta el día siguiente, en que por fin completaron la instalación.

Presentar un reclamo ante la empresa es inútil.  En este país le hacen tanto caso al cliente como al horóscopo de cualquier periódico amarillista.  Y entre crear un grupo en el Facebook o expresar mi malestar en mi blog, prefiero lo segundo.

Gracias, Telefónica, ERES UN DESASTRE.

Gracias, Telefónica, por hacerme la vida más sencilla

Telefónica del Perú, haciéndonos la vida más fácil

Y a ti, ¿Cómo te cambió la vida Telefónica?