Por lo general suelo escribir primero el tema y luego buscar alguna imagen relacionada con lo escrito, pero esta vez me ha ocurrido lo contrario. Viendo de pura casualidad el video que había elaborado un amigo mío (Acu, estas desperdiciando talento, serías un excelente editor de videos XD), vinieron a mi mente gratísimos recuerdos de personas que prácticamente son mi familia. Esas personas que estan contigo en las buenas y en las malas, y que llaman a tu mamá por su nombre y se quedan a dormir en tu casa sin necesidad de pedir permiso. Aquellos que te han visto crecer, evolucinar y transformarte de un pequeño y torpe mocoso imberbe a todo un adulto estresado y responsable. Espero que este plato especial sea del completo agrado de todos ustedes, mis navegantes.
Hace un tiempo mi tío organizó una reunión con sus amigos del barrio, a quienes no veía hace varios años y que fueron sus compañeros de aventuras en la juventud. Yo también los recordaba con cierta admiración, ya que durante toda mi infancia ellos fueron una especie de “referente adulto” que siempre tenía presentes. Verlos nuevamente, tantos años después, me tenía un tanto emocionado. La última vez que los vi a todos juntos, tenía 10 años. Ahora, 15 años, me preguntaba cómo habría sido el paso de los años para ellos y cuál sería su reacción al vernos a mí y a mis hermanos tanto tiempo después.
El encuentro tuvo las reacciones que esperaba, y la alegría de volver a verlos, ya no de abajo hacia arriba, sino de arriba hacia abajo, hizo más especial esa reunión. Definitivamente los años habían hecho lo suyo con ellos: cabezas con inicios de calvicie, barrigas prominentes, anteojos de medida fuerte y una sosegada cena indicaban que la gran mayoría oscilaba entre la base 4 y la base 5. Pensaba en cómo pasa el tiempo y en cómo después de tantos años seguían manteniendo esa amistad tan especial.
Luego de la cena, empezaron los tragos y las anécdotas del barrio. La “fauna” que uno encuentra en el barrio es irremplazable e inolvidable. Esta el seductor empedernido, el tranquilo, el que nunca salía de su casa y que cuando salió se volvió delincuente, el que era delincuente pero que se regeneró por la Palabra de Dios, la chica por la que todos suspiraban pero que estaba con el más feo del barrio, el que era medio loco y hacia tontería y media cuando estaba borracho… y luego saltan aquellos que tenían todo un futuro por delante, unos que se fueron a probar suerte en otros países y les fue bien, otros que se fueron a Europa y les fue mal, y no faltan aquellos hombres de familia que terminan saliendo en la sección policial por asesinar a su esposa y a sus hijos. La vida te da sorpresas, como diría Rubén Blades. Los destinos toman los rumbos más inesperados, pero cuando se trata del barrio, siempre hay uno que se entera de la vida del resto.
La conversa iba avanzando con todo tipo de sorpresas. Luego de un rato, empezaron las anécdotas de tiempos más felices y menos estresados, cuando los jóvenes podían andar tranquilos en la calle y las travesuras eran sanas todavía. Que tiempos aquellos. Cuando los carnavales se jugaban hasta con pintura, los partidos de fulbito en medio de la pista terminaban en bronca y luego se resolvían en tragos y los Años Nuevos se celebraban quemando un muñeco en medio de la calle, acompañado por la sinfonía compuesta por todo tipo de fuegos artificiales, cuando no había tantas prohibiciones y a pesar de la crisis, uno vivía feliz.
Mi vida de barrio, en comparación a la de mis mayores, fue bastante tranquila. Cuando era un infante, el barrio ya se había vuelto peligroso y no se podía estar hasta muy tarde en la calle. Con el nacimiento de mi hermana, tuvimos que mudarnos a un barrio mucho más tranquilo, casi inerte. Sin embargo, a pesar de ser un barrio tranquilo, las amistades se formaron igual. Tal vez en un ambiente distinto, pero con el mismo sentimiento que cualquier otro barrio de la ciudad. Quizás no haya vivido lo que los mayores, pero he vivido lo propio. Y, seas de la edad que seas, unos besos robados, unas peleas tontas o unos tragos en el parque jamás se olvidarán.
Tags: anecdotas, barrio, El Chef Escribe
y d ahi dices q yo soy barrio!xD
–>aloony*
Aloony: Habla varón XD. En realidad soy menos barrio de lo ke parece =P