March
22

El Chef Escribe: Maldito Virus

Posted In: El Chef Escribe by Tikki, The Unholy One

Existe una diferencia entre el resfrío común y la gripe. Mientras la primera causa molestias leves, la segunda es devastadora. En el Perú, no existe diferencia entre una y otra. Solo hay el resfrío que te tiene estornudando y esparciendo tus mucosidades por doquier, y el resfrío que te muele los huesos, te da fiebre y te deja maltrecho por varios días. Es común que uno contraiga el primer tipo ocasionalmente, con la respectiva cuota de molestias fisiológicas en todo el cuerpo. Pero contraer el segundo tipo es más bien raro, pero sumamente demoledor.

Con la convalecencia aún a cuestas, y todas las articulaciones de mi cuerpo pidiendo clemencia, les presento este plato especial, a modo de celebración.

La Hora del Break Presenta

Maldito Virus

Cuando mi hermano llegó de trabajar con ese malestar típico que anuncia al resfrío, lo primero que pensé fue “Ah no, a mi con resfriados no”. Detesto enfermar. Me disgusta sentirme inutilizado por varios días sin poder hacer otra cosa que esperar a que pase la tormenta. Me desagrada la idea de no poder andar con libertad en mi propia casa, por no arriesgar al resto de mi familia a ser contagiado con mis generosas descargas de virus por doquier. Aunque los síntomas de mi hermano eran leves, yo ya me esperaba una batalla de proporciones épicas entre mi sistema inmunológico y la amenaza que se cernía sobre mí.

A la mañana siguiente, lo que temía: mi hermano cayó resfriado, y al parecer le dio fuerte, con fiebre y todo. Mal augurio para mí, pero igual debía mantenerme sano. Empecé a beber agua a cántaros, comer toda la fruta posible, un vaso de jugo de naranja puro para empezar el día, algo de ejercicio para mantener el cuerpo activo, entre otras actividades que, según yo, mantendrían al virus a raya. Terminando el día, una pequeña molestia en la garganta me alarmó un poco, pero sea lo que fuese, resistiría con todo mi arsenal.

El segundo día de mi hermano fue igual o peor que el primero. Malestar general, fiebre, sudor y la preocupación de todos en casa. Al menos se la pasaba durmiendo todo el día. Mientras más durmiese, más rápido se recuperaría. Por mi parte, todo transcurría sin novedad. La molestia de la garganta era leve y sentía un poco de cansancio, pero aparte de eso, todo normal. Tenía que hacer unos pagos en el banco y el día se me pasaba, así que aproveché para ir después de almorzar. Esa tarde el sol estaba inmisericorde, quemaba como si lo tuvieras a centímetros del cuello. Por alguna extraña razón, mientras iba al banco, sentía el calor inclemente en el cuello, pero un frío inusual en el resto del cuerpo. El banco estaba vacío, así que pude descansar un poco de los diez minutos de caminata. Ya a medio camino de regreso supe que algo andaba mal. Cada paso que daba iba doliendo un poquito más, y el frío era más intenso a pesar de que el cielo estaba despejado y el astro rey se mostraba en todo su esplendor. Cuando llegué a casa, me dolía todo, y empecé a temblar con tanto frío. “No me vas a ganar, maldito virus”, pensé, y me eché una reparadora siesta. Unas horas después, me levanté renovado. Ese pequeño descanso era mi arma secreta para evitar caer en las garras del resfrío. Descanso, mucha agua y mucha risa, una fórmula imbatible. Había resistido el primer ataque y guardaba la esperanza de seguir así hasta que mi hermano estuviese repuesto.

Tres días habían pasado ya y mi hermano no mostraba signos de mejoría. La fiebre iba y venía, los dolores en el cuerpo se hacían más intensos y el frío que sentía constantemente lo tenía con doble cubierta de frazadas. Yo atendía en lo que podía a mi hermano – aunque ya es bastante grandecito para estar con engreimientos… pero bueno, una vez al año no hace daño -, mientras también trataba de ponerme al día con el blog. Pero dentro de mí sentía que el virus no se había ido, que lo del día anterior fue solo un preámbulo y que tendría que resistir lo más que pudiera. Justo antes de dormir, saqué a pasear al perro. Mientras caminaba tranquilo, empecé a sentir de nuevo ese frío inexplicable en todo el cuerpo. Y al poco rato… ¡ATCHOO!… “Ok, eso no es nada, solo el viento”… ¡ATCHOO!… “¡Salud! Caray, esta fuerte el airecito”… ¡ATCHOO!… “Ah no, a mi no me coge el maldito este”. Regresé volando a mi casa y me metí a la cama, pero ya era demasiado tarde. ¡ATCHOO! ¡ATCHOOOOO! “Pasu madre, que bravo…” ¡AAAAATCHOO! “FUCK!! FUCK!!! MALDITO VI-” ¡AAAAATCHOOOOO! “… VIRUS DESGRACIADO, TE DETESTOOOOO” ¡ATCHOO! ¡ATCHOO! ¡AAAATCHOOOOOOOOOO! “Necesito demasiado papel higiénico” ¡ATCHOOOO! ¡AAATCHOO! “¡¡¡JODEEEEER!!! ¿POR QUÉ A LAS 4 DE LA MAÑANA?” ¡AAAAAAATCHOOOOO! ¡ATCHOO!…

De más está decir que no pude cerrar los ojos en toda la noche, cortesía del maldito virus. Al menos mi hermano parecía estar mejorando. Ya se levantaba de la cama y comía algo, pero la fiebre le venía por ratos y el dolor no lo dejaba moverse. Yo, esparciendo líquido nasal involuntariamente por todos lados – creo que es lo peor de esta enfermedad -, fui a prepararme algo para desayunar. “Ok, me venció. Pero tampoco me voy a dejar, yo me curo de esto en un día”, pensaba mientras sorbía un poco de té caliente esa mañana.

Lo que siguió de la jornada fue… singular, por así decirlo. Mucha agua, vasos de vasos, luego el dolor, el frío, el cansancio, recostarse, dormir. Sueños graciosos, muy originales. Despertar sobresaltado, demasiado sudor, un calor insoportable y más dolor del que sentía cuando me acosté. A tomar agua de nuevo, mucha agua, luego la tele, algo divertido, lo que sea, aunque sea repetido. Otra vez el cansancio, el cuerpo duele peor, ¿nadie siente la corriente de aire que entra por la ventana? ¿cómo que hace calor y que no quieren cerrar la ventana?, a recostarse, a taparse con todo lo que haya al alcance, a dormir. Sueños muy vistosos, de guerreros antiguos y guerras pasadas. Despertar inquietante, otra vez empapado en sudor y con más dolor del que tenía. Repita el proceso anterior cuatro veces más.

Mi hermano ya estaba bastante mejor al quinto día. Incluso lo suficientemente bien como para volver a trabajar. Este servidor, en cambio, pudo dormir a duras penas, con dolores en cada articulación y fiebre, probablemente, toda la noche. Pero, aunque parezca difícil de creer, amanecí mejor ese día. La fiebre cesó y los sudores también. Pude comer algo además de toda el agua que bebía, y al menos la pasé viendo películas. Eso sí, el cuerpo lo sentía molido, como si me hubiera atropellado una manada de bisontes rabiosos y asustados. Y así lo tuve que soportar el resto del día. Lo bueno es que, con cada siesta que tenía, el dolor amainaba de a pocos.

Al día siguiente, todo regresó casi a la normalidad. Aún adolorido, ya había recuperado algo de apetito y podía caminar más que el día anterior. Los analgésicos hicieron algunos estragos en mi debilitado estómago, pero el ardor era tolerable. Lo peor había pasado (y en un día, como quería) y ahora solo era cuestión de recuperarse tranquilamente. Siempre tuve esta extraña idea de que el cuerpo se enferma porque necesita una “purga”: cuando se acumula mucha energía negativa, el organismo naturalmente se reacomoda para expulsar esa carga, y como consecuencia, te enfermas. Por eso, ya recuperado del todo, me doy cuenta de que me siento más “fresco” que antes de enfermar, y eso es muy bueno. Pero no sé si valga la pena tener que sufrir todo lo que hace sufrir ese maldito virus.

resfrio
“Tiene un caso de resfrío particularmente agresivo…”

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3 alzaron su voz

Mui interesante tu teoría sobre las enfermedades: purga de energía negativa.
Si esto es así, habría que ver por que hay gente que vive enferma, y por que existen los hipocondríacos.

Mui interesante tu teoría sobre las enfermedades: purga de energía negativa.
Si esto es así, habría que ver por que hay gente que vive enferma, y por que existen los hipocondríacos.

Tikki, The Unholy One 08/04/08 @ 8:58 pm

Segun yo (y muchos estudios cientificos), uno puede somatizar sus preocupaciones. Por eso el combate sin tregua al estres en todo el mundo. Y lo de los hipocondríacos… pues ellos andan enfermos, pero de la cabeza XD

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