Queridos navegantes, ante todo mil disculpas por la repentina ausencia de post nuevos en este humilde blog y mil gracias por su comprensión ^^. Estos días han sido realmente agitados, pues como ya comenté en la cajita de chat de la derecha =P, se realizó el día de ayer el quinceañero de mi hermana.
“El Chef Escribe” será un post especial que aparecerá una vez por semana, y que será una forma de plasmar mi inspiración, como para variar de cuando en cuando la temática del blog. Y qué mejor manera de iniciar esta nueva sección que contando las peripecias que uno, como familiar, debe afrontar para organizar un evento como el que es un quinceañero.
Espero que lo disfruten ^^ (con presentación al estilo de la desaparecida “Majanews”).
Quince años han pasado desde que nació mi hermana. Tiempo que ha pasado casi en un abrir y cerrar de ojos. Parece que fue ayer cuando su única gracia era imitar a un conocido personaje de Pataclaun, entre balbuceos incomprensibles propios de su tierna edad. De pronto la niña que jugaba con peluches con nombre propio y tacitas de té se convirtió en toda una señorita, incluyendo los ataques de histeria y otras gracias características de una adolescente. Por ello, debía cumplirse una vez más la tradición de presentarla ante la sociedad, como símbolo de su pasaje de niña relajada a mujer histérica XD.
El calvario inició hace un mes, pero las últimas dos semanas antes del evento fueron, a falta de un término más adecuado, una hecatombe. Mis respetos a aquellos que se ganan la vida como organizadores de bodas, eventos y demás. Descubrí que las mujeres tienen una capacidad increíble para realizar varias tareas a la vez. Mientras yo a duras penas camino y respiro al mismo tiempo, mi madre prácticamente estaba haciendo todo en todos sitios, en una suerte de omnipresencia estresante pero necesaria. Ella fue la encargada de la logística, pero igual todos teníamos nuestra tarea asignada. Mi hermano, por ejemplo, se encargó del diseño de la invitación. Mis tíos de la música, las luces y otras cosas. Yo me ofrecí a hacer la mezcla musical, como para darle un aire más “discotequero” a la fiesta. Pensaba que era una tarea fácil, pero no fue así. En dos semanas tuve que aprender a ser DJ desde cero, empezando por descubrir para qué servía cada botoncito del bendito Virtual DJ (lo recomiendo) hasta aprender a sincronizar los tiempos y los ritmos de cada canción. Complicado porque no solo es mezclar por mezclar, hay que tomar varios aspectos en cuenta. Pero en el tiempo récord de 14 días, y a pesar de lo ajustado del plazo, no sólo dominé el programa, sino que también realicé cuatro mezclas (2 de reggaeton, 1 de cumbia y 1 de dance hall) aplaudidas por la concurrencia XD (luego las subo para quienes deseen escucharlas =P).
Dos semanas pasaron casi volando entre averiguaciones y preparativos, pero el último día antes del evento prácticamente no existió. En un momento me desperté muy temprano y al otro ya estábamos esperando que llegue la quinceañera. Todo el alboroto logístico se tragó los minutos del reloj con una voracidad espeluznante. Llevar, traer, comprar, llamar, comprar, pagar, llamar, pagar, traer, pagar, comprar, llamar, subir, comprar, bajar, pagar, pequeño break en el que aprecias la belleza del silencio y el susurro del viento moviendo las hojas de los árboles en un vaivén hipnótico totalmente relajante… llamar, comprar, pagar, bajar, subir, comprar, llevar, traer, pagar, llevar, comprar, llamar, cargar, comprar, pagar, cambio de ropa, sesión de fotos, llevar, traer, alistar, comprar, pagar, luces, sonido, comida, trago, organizar… y por fin, llega la señorita quinceañera. Entrada ceremonial, presentación respectiva, el baile tradicional y se arma el fiestón.
Los detalles de tal evento quedan cortos en palabras, así que optaré por subir un pequeño extracto del video que filmaron ese dia, para que saquen sus propias conclusiones (pero como el video aún no esta listo, tendrán que esperar un poco hasta que lo reciba y lo pueda editar =P). Una imagen vale más que mil palabras, y en este caso, vale mucho más.
Lo que si puedo dejarles son varios consejos para cuando decidan celebrar algún acontecimiento similar:
- Vayan a los eventos a los que los inviten: Un evento de cierta proporción no es tan sencillo como parece. El trabajo logístico y el estrés implicados en la organización son hasta cierto punto abrumadores. Más aún si no tienes ni la más mínima idea de por donde empezar. Asistir a los eventos de los demás te proveerá de experiencias de otros además de datos útiles para cuando los necesites, como un buen sonidista, mozos adecuados, una iluminación que te haya gustado, o una decoración especial.
- Planifiquen su tiempo: Si estabas pensando que en dos semanas se puede organizar un evento, tienes toda la razón. Lo que no sabes es que con tan poco tiempo vas a pasar demasiadas penurias. Entre viajes, compras, llamadas y otras peripecias, el tiempo se va literalmente por el desagüe. Mi madre y hermana calcularon 3 horas para el maquillaje y el peinado. Se demoraron 4 horas y media, lo que nos desbarató todo el itinerario. Organízence, deleguen y esten lo más coordinados posibles para que las cosas salgan bien al final. El último día no cuenta para nada, asi que no lo incluyan en sus planes.
- Duerman bien y ríanse: Se los dice alguien que tuvo que soportar la histeria de una quinceañera y la histeria de su madre también. Sumado a mi propia histeria, las horas de sueño empezaron a hacerse más cortas, el humor a ponerse más feo y las peleas por cualquier tontería eran más frecuentes. ¿Qué fue lo que evitó que nos asesinaramos los unos a los otros? Burlarnos de la situación. Cuando las cosas se ponían muy tensas, yo decía algo como “Ah, pero el día que decidas casarte, yo ME LARGO DEL PAÍS y no regreso hasta el día del matrimonio” XD. Duerman sus horas, ríanse bastante y podrán hacer el loquerío más llevadero.
- Hagan ejercicio: ¿Y qué tiene que ver esto con la organización de eventos? Honestamente, no estoy muy seguro. Lo que sí sé con seguridad es que salir a correr todas las mañanas me ayudó a resistir mejor la correteadera de llevar y traer todo lo necesario para la organización del evento, desde cargar cajas de cerveza hasta correr contra el tiempo. Además, el deporte te ayuda a aliviar el estrés también.
- Que alguien lo haga por ti: Si tienes los recursos suficientes… ¡Contrata un planificador de eventos! Eso si, super recomendado de ser posible. Que el planificador se arruine el sistema nervioso por ti, tu solo dedícate a supervisar como van los avances y a disfrutar del día final ^^.
Y sobre todo: ¡DISFRUTA DE LA FIESTA XD! No hay mejor satisfacción para uno que ver que todo el esfuerzo agradó a la concurrencia ^^.
Tags: El Chef Escribe, estres, evento, organizacion, planificacion, quinceañero, quino, virtual dj
